CONCELEBRACION

CONCELEBRACION
PADRE EDGAR, MONSEÑOR FREDY, DIACONO RAFAEL Y MAYE

viernes, 24 de diciembre de 2010

NUESTRO ARZOBISPO


MONSEÑOR FREDY ANTONIO 


PASTORAL DE NAVIDAD  Y AÑO NUEVO
  ¨Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz."´

Queridos hermanos y hermanas!
Fraternal saludo de Paz y Bien en el Señor Jesucristo y en la gracia de Nuestra Señora de Guadalupe.
En estos tiempos de adviento, prestos a celebrar el nacimiento del niño Jesús, me comunico con ustedes para manifestarles mi cariño, mi aprecio y mi amor de Pastor, de una manera permanente e incondicional por que en ustedes he encontrado alegría, sentido de vida,  hermanos y hermanas en esta caminar de ser servidores del altísimo en esta bella Colombia; se dé su aprecio, su respeto y su cariño por este hermano , agradezco a Dios siempre que me haya dado hermanos como ustedes con la fuerza del Espíritu Santo, con ese celo pastoral tan admirable y sobre todo con ese amor tan grande por el Señor y por nuestra madre Guadalupana, manifestado en el servicio a los más pobres de los barrios y comunidades donde vivimos y celebramos la esperanza.
Ese sol que nace de lo alto, nos visita constantemente para que nosotros desde la vivencia de nuestra vocación sacerdotal, seamos hombres y mujeres de Fe, llenos de la Espiritualidad Guadalupana, para que cada día nos exijamos mas en nuestra conversión, en la honestidad, sinceridad, transparencia  de nuestra vida, ejemplares en cada acto, en cada palabra, en cada comportamiento con los otros, que los otros vean y sientan en nosotros la ternura de Dios que llama, acoge y consagra para su servicio.
Lejos de nosotros todas aquellas actitudes de pedantería, de  Señores, de creernos los que todo se la saben, cerca de nosotros si la humildad, la sencillez, la acogida fraterna, el cariño a todas sin  exclusión de ningún tipo.
Hermanos Sacerdotes y Sacerdotisas que con su ejemplo brinden espacio para que quienes se sienten llamados por Dios encuentren en  Iglesia el espacio para vivir su vocación Sacerdotal, todos y todas debemos estar comprometidos en la pastoral Vocacional de las ciudades donde vivimos y del país en general, pongámonos la meta de cada uno ayudar a otros a vivir el carisma guadalupano como sacerdotes y sacerdotisas, que estemos en mas lugares de nuestra geografía nacional.
Hombres y mujeres atentos al dolor de nuestro pueblo, ¨para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte¨ especialmente en este momento de crisis nacional por las afectaciones del invierno, solidarios con ellos,  brindándoles nuestras capacidades organizativas y nuestras reflexiones sobre el compromiso de quienes deben velar por la vida de los ciudadanos, pero también mostrándoles la esperanza que es el Niño Dios para todos y todas.
Dedicando tiempo especial a acompañar la familia, tan llena de crisis y problemas de falta de tolerancia, comprensión y amor; tengamos siempre un tiempo especial para visitar a cada una de las familias que asisten a nuestras comunidades, llevémosles Oración, esperanza, animo y confianza en el Dios que nos Salva.
Atraigamos mas Jóvenes y Niños a nuestras comunidades, brindémosles espacios de encuentro, de formación, acompañamiento y de celebraciones especiales para ellos y ellas, celebraciones dinámicas, alegres, que sientan el lugar especial que Dios tiene para ellos en nuestras comunidades, creando  el ministerio de música en cada comunidad o grupo, buscando el instrumental necesario para que nuestras celebraciones sean más alegres y participativas.
Por ello es necesario que en el próximo año, dediquemos buena parte de nuestro tiempo, de nuestras energías en formar lideres y lideresas para que acompañen las diferentes pastorales que hay en nuestra comunidad y las que faltan por crear, hagamos del próximo año, el año del laico comprometido con su comunidad asumiendo su vocación y su servicio Guadalupano.
Asumimos esta nueva tarea que nos da nuestra Señora de Guadalupe al comprometernos con este modelo de Iglesia al constituirnos como IGLESIA APOSTOLICA CATOLICA GUADALUPANA, no podemos ser inferiores a los dones  y a al llamado que nos hace el Señor, tenemos que ser y estar en esta Colombia  siendo testimonio de Paz y de Justicia, asumiendo las dificultades con esperanza y sin miedos porque tenemos al príncipe de la paz.
Esto implica que nos vayamos preparando en Oración para entre todos y con la fuerza del Espíritu Santo, consagrar los obispos que el Señor designe  para el servicio en nuestra Iglesia y en la Sociedad, buscando siempre que sea Dios el que llama y no nuestras conveniencias personales y menos pretensiones de poder o de mitra, servicio y amor son las claves para saber quiénes pueden ser servidores, hombres de oración, de templanza, de escucha, de entendimiento del otro, de sabiduría humana, pero sobretodo divina, hombres que ayuden a construir y no a destruir, a unir y no a desparramar; ya hemos tenido experiencias de hermanos que les ha pesado más la mitra y el poder que la vocación al servicio, esos no tienen cabida en nuestra Iglesia, por ello hermanos y hermanas mucha oración, mucha reflexión, mucho discernimiento y en este proceso nos va ayudar mucho nuestras comunidades.
Quiero enviarles un abrazo grande, cariñoso a cada uno de los miembros de nuestras comunidades, los llevo en mi corazón, presentes siempre en mis oraciones y siempre agradecido por su acogida, su cariño, su respeto y especialmente su amor.
Les deseo una Feliz Navidad  en Libertad y Esperanza y un próximo año nuevo lleno de mucho amor en el Señor Jesús.
Que la Virgen de Guadalupe, nuestra Patrona, de quien celebramos hace poco esa fiesta tan bonita y especial, los cubra siempre con su manto y los proteja de todo mal y peligro.
Dios los Bendiga siempre

Su hermano Servidor.
Mons Fredy Castiblanco

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